El proceso de etalonaje da vida a la imagen, estableciendo el tono emocional y la estética visual de cada proyecto.
Ajuste de exposición, contraste y balance de blancos para crear una base neutral y consistente en todas las tomas.
Desarrollo de una paleta de colores personalizada que refuerce la narrativa y atmósfera de la pieza visual.
Aislamiento de tonos de piel, fondos y elementos específicos para darles un tratamiento particular y enfocar la atención.